De cómo llegé a la música ...o la música me llegó a mi?

Toda mi vida me gustó la música. Mis papás se conocieron cantando en un coro y esa es una história que me encanta contar.En mi casa , por tanto, siempre había música... mi papá es un melomano por exelencia (o un coleccionista?) y mi mamá estudió música en el piedragógico antes que lo cerraran para el golpe . Mi hermana tocaba guitarra, lo que la hacía muy misteriosa para mi en mi infancia, y yo no era muy afiadita... puedo reconocerlo ahora , después de escuchar unas grabaciones que yo hacía de niña pero juraba que cantaba bacán.
La verdad es que me gustaba, me gusta. Y como se me hizo fácil, destacaba en el colegio por eso..y lo fomenté.. luego luego me pille siendo la cantante oficial de mi curso que, sin ser menos contaba con la destartalada guitarra de la Michelle León, que no me pregunten por qué tenía una guitarra, porque ella no tocaba.
Voy a partir de antes. Yo estaba en un colegio en el que la profesora de música era coincidentemente amiga de mi mamá. por lo tanto los primeros seis años de mi colegiatura tuve promedio siete en música, me sacaba sietes hasta en las pruebas que no daba. Esto ocurría a vista y paciencia de todo mi curso pero había una amenaza implísita de que la que alegara se arriesgaba a tener un rojo hasta en las pruebas que no diera.
Con ese incentivo y el que yo igual tubiera dedos pal piano, terminé desarrollando esa area como para tener alguna gracia por más que fuera.
Comenzé mi viaje por la música en la academia de Alberto Plaza a la tierna edad de 11 años. Ahí tenía clases de guitarra. Era top estar en esa academia ..en ese tiempo., cáchense la chorrera de años atrás de que les hablo!. Después me cambié a la de Rodolfo Olea y ahí estudié gutarra y canto. De mayorsita me metí en el Pro-Jazz a estudiar canto, y ahí la rebenté de top porque eso si que era estiloso.. estar en el pro-jazz era estar en las puertas del éxio y de la fama. Recordemos que yo estoy en el no despresiable porsentaje de chilenos que "no tubimos Rojo". Igual mi paso por la música en mi período escolar tenia harto glamour, participaba de concursos y en algunos hasta tuve su premito.
Pero llegó la hora de ponerse serios y había que entrar a estudiar algo.. ser alguien!! y mientras era alguien en la Universidad estudiando Derecho, me metí al coro de Cámara de la Pontificia Universidad Católica. Ahí si que empezó a gustarme mucho esta cuestion. Alucinar con los intrumentos cuando hacíamos obras grandes con orquesta, escuchar el maravilloso resultado que daban las voces sonando juntas en armonía,le empezó a dar sentido a mi día. Y lo digo así aún que suene cursi, porque mientras más me gustaba ir al coro, menos me gustaba ir a la Universidad. Y cuando descubrí que sólo me lavaba el pelo para ir al coro decidí hablar con mis papás. Muchos pensaran , chita la cabra lenta, porque me demoré cuatro largos años de Derecho darme cuenta, pero en fin , ya no había tiempo para las lamentaciones y me metí a estudiar canto lírico.
Es una carrera difícil, hay gente muy fea, igual que en todos lados tal vez, pero acá se esmeran menos en disimularlo. Hay que ser fuerte para enpilucharse y mostrar el alma, sobre todo con la recepción macabra que se acostumbra en un medio tan chico y competitivo como el chileno. Pero ese no es el punto. El punto es que intenté por todos los medios que la música fuese mi hobby , no tener que enfrentarme al vértigo de exponerme a saber si era buena o no en lo que más me gustaba hacer..traté varios años pero sólo logré caer en ella con más fuerza y resulté ser el hobby de la música.





